El estudio del pasado como herramienta de futuro, crónica de la última 'Conversación C'

Conferencia
María Martinón-Torres, directora del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), durante su intervención en la sesión.
icono calendario 30/06/2026

Presentación a cargo de la Dra. María Martinón-Torres en la tercera edición de 'Conversaciones C' el pasado 25 de junio. 

Estudiar el pasado a través de los fósiles nos ayuda a comprender los rasgos que hicieron posible nuestra supervivencia y adaptación como especie y a entender mejor la naturaleza humana.

A pesar de que nuestra evolución es una historia lineal y casi un modelo de éxito, somos imperfectos. Esa imperfección, lejos de ser una debilidad, es precisamente la clave de nuestra supervivencia: una especie que resuelve problemas no necesita ser perfecta, sino adaptable.

El 25 de junio, en la tercera edición de ‘Conversaciones C’, la doctora María Martinón-Torres, directora del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana en Burgos (CENIEH), explicó la importancia del estudio del pasado para proyectarnos al futuro y seguir adaptándonos a un entorno cambiante.

Lo que nos distingue de otros primates es una combinación de distintos rasgos: un cerebro desproporcionadamente grande para nuestro cuerpo pero que nos convierte en una especie inteligente, la postura bípeda, el uso de herramientas complejas y una dependencia de la tecnología tan profunda que el investigador Richard Dawkins la describió como nuestro fenotipo extendido.

Pero el rasgo que más destacó Martinón-Torres fue que nuestro cerebro es social. No es solo grande por cuestiones de inteligencia, sino también porque su tamaño determina el número de relaciones que somos capaces de mantener.

Nuestra necesidad de grupo y de conexiones se ve de hecho reflejada en nuestro primer acto social, nacer. De hecho, el crecimiento del cerebro humano ha dejado el canal del parto demasiado estrecho, lo que nos convierte en la única especie que necesita ayuda para nacer.

Ese mismo equilibrio entre costes y beneficios evolutivos también se aprecia en el envejecimiento. Hemos evolucionado como una de las especies más longevas a pesar de que la edad reproductiva no ha aumentado. Al ser seres sociales y dependientes, especialmente en los primeros años de vida, la interacción con la población mayor es fundamental y asegura nuestra supervivencia y desarrollo como especie.

Una de las preguntas que planteó Martinón-Torres es cómo encajamos la historia pasada con la actual. Su idea se condensa en una frase: es más débil quien está solo que quien está enfermo. El registro fósil de nuestros antepasados muestra que también sufrieron enfermedades, muchas de ellas graves, que pudieron superar gracias a los cuidados proporcionados por el grupo.

Hoy en día nuestro cerebro no aumenta su tamaño, sin embargo, contamos con algo más grande: el cerebro colectivo. Es por ello por lo que fortalecer las conexiones es importante, apoyar la diversidad, el cambio y contar con políticas colectivas y preventivas.

María Martinón-Torres finalizó con el poema Las cicatrices, de Piedad Bonnett, destacando que las cicatrices nos permiten avanzar como especie humana e invitando a no esconder lo que podrían considerarse fallos en nuestra evolución, sino a aprender de ellos.

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  • María Martinón-Torres, directora del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), durante su intervención en la sesión.
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  • De izquierda a derecha: Pedro Peña, director de Estudios, Análisis y Publicaciones; Isaura Leal Fernández, secretaria segunda del Congreso de los Diputados; María Martinón-Torres, directora del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH); y Ana Elorza, coordinadora de la Oficina C en FECYT.
    De izquierda a derecha: Pedro Peña, director de Estudios, Análisis y Publicaciones; Isaura Leal Fernández, secretaria segunda del Congreso de los Diputados; María Martinón-Torres, directora del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH); y Ana Elorza, coordinadora de la Oficina C en FECYT.
  • Asistentes durante la sesión celebrada en el Congreso de los Diputados.
    Asistentes durante la sesión celebrada en el Congreso de los Diputados.
  • María Martinón-Torres, directora del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), y Ana Elorza, coordinadora de la Oficina C en FECYT, durante la sesión celebrada en el Congreso de los Diputados.
    María Martinón-Torres, directora del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), y Ana Elorza, coordinadora de la Oficina C en FECYT, durante la sesión celebrada en el Congreso de los Diputados.

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